El vicepresidente JD Vance dijo que las derrotas republicanas en las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre se debieron menos a la participación electoral que al cambio de voto hacia los demócratas de personas que habían apoyado la candidatura republicana en 2024. En una publicación en X el miércoles 4 de noviembre, atribuyó el cambio principalmente a la guerra en Irán.

Vance dijo que los analistas republicanos habían seguido si el electorado se parecía al conjunto de votantes de 2024. Describió la participación como sólida en algunos estados y dijo que el partido tenía motivos para creer que sus simpatizantes estaban acudiendo a votar. Sin embargo, recordó que le preguntó a un analista de datos si eso significaba que Los Republicanos podían superar las expectativas. El analista advirtió que algunos votantes de Trump y Vance estaban enfadados y quizá votarían por el partido contrario.

Como ejemplo, Vance mencionó Florida, donde dijo que el electorado era nueve puntos más republicano que demócrata, apenas unos puntos peor para el GOP que en 2024. Sostuvo que el problema central no era la participación, sino las deserciones entre quienes habían votado anteriormente por la candidatura republicana.

Vance también aludió a encuestas que sugerían que el mensaje económico republicano no había sido lo bastante claro hacia el final de la campaña. Sin embargo, dijo que la principal razón de la derrota fue la guerra en Irán, y agregó que los votantes que habían abandonado el partido querían que terminara el conflicto, que se prestara más atención a la inflación, un enfoque de «Estados Unidos primero» y un cambio en la relación del país con Israel.

El vicepresidente advirtió que los republicanos debatirían las razones de sus derrotas y criticó las propuestas de amnistía, aunque dijo estar dispuesto a cambiar la aplicación de las leyes y centrarse más en las empresas que contratan a trabajadores indocumentados. Dijo que los votantes podían discutir si la guerra había valido el costo político, pero calificó ese debate de más honesto que negar su papel en la derrota del partido.

El relato original dice que los demócratas tomaron el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado tras las elecciones y que conquistaron varios estados tradicionalmente republicanos, entre ellos Texas.

Fuentes: Us Weekly.