Los disfraces de Halloween de Heidi Klum se han convertido en una seña característica de la celebración. Durante casi tres décadas, la supermodelo ha protagonizado elaboradas transformaciones que han requerido horas de maquillaje, prótesis y pruebas de vestuario. Una clasificación de 28 de sus looks coloca en el número uno su gusano gigante de 2022, seguido en segundo lugar por una mano amputada de 2026 y, en tercero, por Jessica Rabbit de 2015.

Crear el disfraz de gusano de Klum llevó más de 10 horas. Su marido, Tom Kaulitz, se vistió de pescador que la había atrapado. Klum calificó el inusual y voluminoso look como uno de sus favoritos, aunque dijo que era difícil moverse con él y que necesitaba ayuda para levantarse si se caía.

El disfraz de mano amputada de 2026 recreaba la propia mano de Klum a una escala mucho mayor. Incluía un anillo de compromiso con alejandrita verde, su alianza de boda y un tatuaje de “Tom” en un dedo, además de una muñeca ensangrentada y una manicura roja. Para interpretar a Jessica Rabbit, Klum, por su parte, usó abundante relleno y prótesis para dar vida al personaje animado.

Entre las otras transformaciones mejor clasificadas figuraban una anciana en 2013, que Klum ha descrito como una de sus favoritas, y un disfraz de E.T. que ella y Kaulitz llevaron en 2024. El look de E.T. tenía elementos motorizados, un dedo luminoso y boca y párpados articulados. Klum también apareció como un cuerpo humano sin piel en 2011, como Fiona de “Shrek” en 2018 y como un hombre lobo inspirado en “Thriller” en 2017.

La lista también incluye disfraces que van más allá de las fiestas anuales de Klum. Durante la pandemia, tras cancelar sus celebraciones, rodó en casa dos cortometrajes de Halloween, en 2020 y 2021. En el primero, se escondía de sus hijos zombis camuflándose con las superficies de la casa; la continuación prosiguió la historia de terror.

Sus primeros looks quedaron más abajo en la clasificación: entre ellos, un atuendo de supermodelo punk inspirado en el S&M en 2000, Lady Godiva en 2001 y Betty Boop en 2002. En conjunto, los disfraces abarcan desde atuendos sencillos de personajes hasta complejas creaciones con prótesis y mecanismos, y reflejan el empeño recurrente de Klum por hacer que cada look de Halloween sea más ambicioso que el anterior.

Fuentes: Page Six.