Beth Holloway recordó que encaró a Joran van der Sloot poco después de que su hija Natalee, de 18 años, desapareciera durante un viaje a Aruba en 2005. En ese momento, Beth no sabía que Natalee había sido asesinada, pero van der Sloot era un sospechoso clave, ya que a Natalee la habían visto por última vez subiendo a un automóvil con él.

Beth dijo que fue a la casa de van der Sloot, donde él estaba con su padre, Paul. Recordó que Paul instó a su hijo a «decirlo de una vez», tras lo cual van der Sloot relató lo que había sucedido. Según él, besó a Natalee en una playa y luego la dejó en su hotel, donde ella se cayó, se golpeó la cabeza y unos guardias de seguridad la ayudaron a entrar.

«No sé qué partes de ese [relato] son ciertas, pero sabía que él sabía lo que le había pasado», dijo Beth, describiendo su intuición de que su historia era falsa. También dijo que empezó a sospechar después de enterarse de que van der Sloot se había presentado ante los amigos de Natalee como turista y no como lugareño.

Los amigos de Natalee le habían dicho a Beth que la vieron por última vez el 30 de mayo de 2005, cuando subía a un Honda gris con van der Sloot. Al ver un Honda gris fuera de su casa, Beth se preguntó si su hija podría estar dentro del automóvil o de la vivienda. Dijo que sostuvo una foto de Natalee y exigió: «¡Devuélvela ahora!». Según recordó Beth, van der Sloot respondió: «¿Qué quieres que haga?», mientras se golpeaba el pecho repetidamente.

La policía de Aruba arrestó a van der Sloot diez días después de la desaparición de Natalee. Gerold Dompig, jefe de policía en ese momento, dijo que era difícil interrogar a van der Sloot y que este dio versiones contradictorias sobre lo ocurrido esa noche. Según Dompig, cambió de versión unas 40 veces.

Van der Sloot fue puesto en libertad en septiembre de 2005 por falta de pruebas. Beth describió más tarde su liberación como devastadora y dijo que temía que volviera a matar.

Fuentes: Page Six.